No sé cuántas veces me he girado para volver a comprobar que no eras un sueño y cada una de ellas he tenido la sensación que el tiempo se detenía mientras mis ojos se deleitaban con cada uno de tus gestos, tratando de inmortalizar en mi mente las facciones perfectas de tu cara...y justo ahora que he vuelto a hacerlo, estás sola, encendiéndote un pitillo y, mira que lo odio, pero en ti sería capaz de amarlo, porque todo lo que roce esa tu boca ha de merecer mi deseo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario