El roto a posta en mi pantalón vaquero, ese brindis espontáneo y sin motivo aparente, la justa palabra en los labios deseados, un choque fortuito que acaba en caricia, dos manos que se entrelazan sin querer queriendo, mi sombra contra esa pared sin encalar, el verso en el alma amada, esa puesta de sol imprevista tras una tarde perdida en tu mirada, esa canción que no logras recordar pero que su melodía te hace padecer insomnio...
Todo eso y más eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario