Ojalá un Domingo de resaca por haber pasado la noche en vela bebiéndote y apurándote hasta emborrachar mis ganas inagotables de ti.
Ojalá un Domingo de resaca reposando en el sofá y reponiéndome con tus besos y caricias, con el amor de tus manos mimando mi cuerpo agotado.
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